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Posted by EME (Barcelona, Spain) on 27 November 2007 in Miscellaneous and Portfolio.
Una de las cosas que le voy a pedir a los Reyes Magos este año es que el correo traiga solo cartas de amor, de amistad, solo buenas nuevas con las que endulzar el amargor de los dias grises.
Nada de e-mails ni de mensajes sms…cartas de puño y letra, con tachones,marcas, dobleces, olores, colores…cartas para llevar en un bolsillo cerca del corazón o para dormirse sobre ellas vencida por el sueño.
Cartas para guardar en una vieja caja de lata para releer cuando yo también sea vieja.
Carta de Don Quijote a Dulcinea
Soberana y alta señora:
El herido de punta de ausencia, y el llagado de las telas del corazón, dulcísima Dulcinea del Toboso, te envía la salud que él no tiene. Si tu fermosura me desprecia, si tu valor no es en mi pro, si tus desdenes son en mi afincamiento, maguer que yo sea asaz de sufrido, mal podré sostenerme en esta cuita, que además de ser fuerte es muy duradera. Mi buen escudero Sancho te dará entera relación, ¡oh bella ingrata, amada enemiga mía!, del modo que por tu causa quedo. Si gustares de socorrerme, tuyo soy; y si no, haz lo que te viniere en gusto, que con acabar mi vida habré satisfecho a tu crueldad y a mi deseo.
Tuyo hasta la muerte,
El caballero de la triste figura
Carta de Oreste a María
Julio 2007
Esta tarde abrí la maleta cerrada durante tanto tiempo por miedo o que se yo.
Toda la ropa conserva tu olor.
Me sentí muy triste y pase la tarde llorando sobre la cama.
He comprendido que debo ir hacia donde estás, me reconfortará sentirte cerca.
Paso los dias pensando en las cosas que no hicimos juntos y encuentro consuelo en esto porque no ha muerto la esperanza dentro de mi.
Tantas veces quise llamarte y no me atreví a molestar, quiero volver a escuchar tu voz, pero me da miedo.
Quizás estas tranquila, feliz y ya no te acuerdes de mi.
Si me necesitas estaré a tu lado en un parpadeo.
Ti voglio tanto bene assai.
Oreste
Carta de Napoleón a Josefina
París, Diciembre de 1795
Despierto lleno de pensamientos sobre tí. Tu retrato y la intoxicada tarde que pasamos ayer han dejado mis sentidos en la agitación. ¡Dulce, incomparable Josephine, qué efecto extraño tienes en mi corazón! ¿Estás enojada? ¿Veo tu mirada triste? Estás preocupada?... Mi alma duele de pena, y no puede haber descanso para tí amada; pero ¿todavía hay más guardado para mí cuando, rendido a los sentimientos profundos que me abruman, dibujo desde tus labios, desde tu corazón, un amor que me consume con fuego? ¡Ah! ¡Fue ayer por la noche que comprendí completamente cuán falsa es la imagen de tí que da tu retrato! Estás partiendo al mediodía; Te veré en tres horas. Hasta entonces, mio dolce amor, mil besos; pero no me correspondas ninguno, porque encienden mi sangre.
Imagen: Buzón de correos en el Monasterio de Montserrat
Barcelona Septiembre 2007